“Los gestos de María son un catecismo viviente”

En la Catequesis de hoy, reflexiones sobre la oración con María.

“Los gestos de María son un catecismo viviente”

Estamos en vísperas de la espera de la Anunciación, y esto nos indica que la vía maestra de la oración cristiana, es la humanidad de Jesús.

No podríamos entrar en esta intimidad con Dios, si el Verbo no se hubiera hecho carne y no nos hubiese comunicado al Espíritu Santo para poder llamar a Dios, Padre.

Cristo es el mediador, el único mediador, el puente a través del cual llegamos al Padre.

Nuestra oración es siempre por Cristo, con Él y en Él, en la unidad del espíritu. Cualquier otra referencia encuentra en esta verdad su sentido.

Si María, ocupa un puesto privilegiado en este itinerario, es porque nos indica el camino hacia su hijo. La mano, los ojos, los gestos de María son un catecismo viviente que nos muestran cómo adorar a Jesús en el Pesebre, cómo seguirlo en el servicio a los hermanos, cómo acompañarlo en el extremo sacrificio de la Cruz.

A los pies de la cruz, Jesús quiso, además de extender la maternidad de María a toda la Iglesia colocándonos bajo su manto. De este modo comenzamos a pedir su intercesión con expresiones directas sacadas de la Sagrada Escrituras: llena de gracia, bendita entre las mujeres o con el título de Madre de Dios, proclamado por el Concilio de Éfeso.

Ella pide por nosotros pecadores en cada circunstancia como en Caná, y no deja de estar junto a la cruz de su hijo, al acompañarnos a la hora de la muerte, aquellos que, como durante esta cruel pandemia, se encuentran solos y desamparados, en ella hallan la ternura de la madre que nunca nos abandona.

CATEQUESIS DE LOS MIÉRCOLES
PAPA FRANCISCO