Mt 15,21-28

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Imploremos la Sabiduría de Dios, que está siempre disponible para venir a iluminarnos el verdadero sentido de la Palabra y a animarnos a que la Palabra transforme nuestra vida.

Dios de los Padres y Señor misericordioso, que hiciste todas las cosas con tu palabra, y con tu Sabiduría formaste al hombre, para que dominara a los seres que tú creaste, para que gobernara el mundo con santidad y justicia e hiciera justicia con rectitud de espíritu: dame la Sabiduría, que comparte tu trono, y no me excluyas del número de tus hijos. Porque yo soy tu servidor y el hijo de tu servidora, un hombre débil y de vida efímera, de poca capacidad para comprender el derecho y las leyes; y aunque alguien sea perfecto entre los hombres, sin la Sabiduría que proviene de ti, será tenido por nada. Contigo está la Sabiduría, que conoce tus obras y que estaba presente cuando tú hacías el mundo; ella sabe lo que es agradable a tus ojos y lo que es conforme a tus mandamientos. Envíala desde los santos cielos, mándala desde tu trono glorioso, para que ella trabaje a mi lado y yo conozca lo que es de tu agrado. Amén.

 

Del Santo Evangelio según San Mateo 15,21-28

 

LECTIO (Lectura) ¿Qué dice el texto?

  1. 1. (v.21-22) ¿Quién se acerca a Jesús en este texto y que le pide?
  2. (v.23-24) ¿Cuál es la reacción de Jesús y que explicación da Él mismo sobre su actitud?
  3. (v.25) ¿Cómo reacciona la mujer cananea ante la negativa de Jesús?
  4. (v.26-28) ¿Qué provoca que Jesús atienda los súplica de aquella mujer?

 

Conclusión: Jesús no es patrimonio exclusivo de nadie. El don de la salvación que ofrece es para todos los que buscan y se esfuerzan en liberarse de las cadenas que aprisionan su energía vital.

 

MEDITATIO (Meditación) ¿Qué me dice el texto para mi vida?

  1. La mujer cananea se acerca a Jesús suplicando su ayuda ¿Me ha sucedido que a veces en medio de mis problemas estoy como la mujer cananea suplicando, pidiéndole al Señor que me ayude?
  2. Pareciera que Jesús ignora deliberadamente a la mujer cananea ¿He sentido que el Señor como que me ignora?
  3. La fe de la mujer cananea es alabada por Jesús, lo que hace que atienda su súplica ¿Cuando experimento el silencio de Dios, entiendo que sólo deseaba que aprendiera y fortaleciera mi fe?

 

ORATIO (Oración) ¿Qué me hace decirle a Dios este texto?

Dirígete a Aquel cuya Palabra has escuchado y recibido en tu corazón.

  • Jesús, cuántas angustias y necesidades experimento en mi vida: dolor, problemas, tristezas que a veces me llegan a sofocar. Por eso clamo a ti ¡Ten compasión de mí, Señor!
  • Ayudame a esperar en ti Jesús y a confiar en tu palabra. porque sólo en ti puedo encontrar la misericordia y la paz que tanto anhelo.
  • Jesús, dame la fe, la humildad, la confianza y la perseverancia para tener paz en mí corazón y la seguridad de que escuchas mis plegariaa.

 

CONTEMPLATIO (Contemplación)

Vamos a cerrar nuestros ojos, para entrar en un profundo silencio interior. Déjate tocar por la fuerza de las palabras de Jesús: “Entonces Jesús le dijo: «Mujer, ¡qué grande es tu fe! ¡Que se cumpla tu deseo!”. Contempla…

  • A Jesús, pasando a tu la lado y esperando tu grito confiado: “¡Jesús, Hijo de David, ten compasión de mi!
  • A ti, esperando y confiando en el Señor, en medio de un mundo que ha olvidado a Jesús cambiando su victoria por puro placer terrenal.
  • A otros hermanos, que desilucionados se han alejado del amor y de la misericordia de Jesús, pero necesitan de ti una palabra de fortaleza y consuelo.

 

OPERATIO (Hacer un compromiso concreto con Jesús para practicar su Palabra)

En las dificultades de cada día, haré un acto de fe y pediré con confianza la ayuda de Dios, que permite mis angustias para purificar mi corazón.