MONS. ANTOINE CHAHD, ARZOBISPO DE ALEPO, SIRIA

El Arzobispo de Alepo, Siria, Mons. Antoine Chahd presidió la eucaristía en la Catedral de Veracruz hoy 9 de octubre a las 12:00pm. Pidió que rezáramos por la paz en el mundo y principalmente en Siria.

Mencionó que está guerra inició por el egoísmo y el interés del hombre por riquezas.

AUDIO COMPLETO.

Homilía completa.

Excelentísimo Monseñor gracias por recibirme en su diócesis, esta mañana, y gracias por dejarme presidir esta santa Eucaristía. La vamos a ofrecer para la paz en el mundo.

Queridos amigos y hermanos mexicanos.

Yo vengo de Alepo, Siria. Esa ciudad que sufrió una guerra de 5 años consecutivos, una guerra que llevó miles y miles de personas inocentes, niños, mujeres, muchachas, muchachos, miles de víctimas cayeron por la culpa del otro. Una ciudad que quedó 5 años sin luz, 5  años sin agua, se metieron los terroristas los Daesh, los isis.

Ustedes han escuchado que estas personas que vinieron de todas partes del mundo a Siria para derrumbar, para maltratar y perseguir a los cristianos para obligarlos a meterse a la religión musulmana o a seguir saliendo fuera de Siria para fugarse de la fuerza del mal.

Mártires vivos siguen viviendo actualmente los cristianos que quedaron en Alepo y en Siria en general. Ustedes pueden imaginar una ciudad de 5 millones de personas viven en la miseria, en la persecución, en la expulsión de sus casas, de sus colegios, de sus hospitales, perdiendo sus casas, perdiendo sus familias, perdiendo sus bienes, y ¿por qué? Porque hay interés de esos países grandes que tienen un interés de sacar todo lo que es riqueza de este país, que es el petróleo y el gas, y dejar a su gente perdida, separada uno del otro porque tienen este interés de dejar al medio oriente en el suelo, y sacar a todos los cristianos del medio oriente para dejar vida absurda en la oscuridad, en todas partes de medio oriente.

Eso comenzó en Irak, después en Libia, después en Yemen, en Egipto y ahora en Siria y en otros países del mundo. Esta fuerza grande de los dominantes del mundo está haciendo lo posible por dejar a la gente pérdida. ¿Por qué? Porque el egoísmo humano obliga a esas personas de pensar cómo fabricar armas para matar el hombre a su hermano hoy.

Lamentablemente los cristianos de Siria especialmente la ciudad de Alepo, donde nací yo, donde ahora soy Arzobispo vimos a nuestras familias pérdidas todas completamente, sin comida, sin medicamento. Nosotros somos 6 Arzobispos en Alepo, buscamos semanalmente en una reunión que tenemos siempre de buscar la manera de cómo salvar las vidas de nuestras familias perseguidas y maltratadas, asegurándoles cesta básica, asegurándoles los medicamentos, agua potable, el gas para el invierno, vestimenta porque ellos se quedaron sin nada.

Dice Jesús en el evangelio: serán perseguidos, serán expulsados, y eso es lo que estamos pasando en este momento en Siria, pero gracias a Dios después de 5 años de maltrato, 5 años de persecución vino la liberación de la ciudad de Alepo. El día 12 de diciembre del año 2016, vamos a cumplir 2 años que se liberó a Alepo de los terroristas.

Cómo salieron estos de la ciudad. Estaban metidos en todas partes, son miles de terroristas daesh, de esos encapuchados de vestido negro con la palabra ahí en la cabeza “Dios es grande” en nombre del Islam venían a matar a los cristianos o se meten al islam o serán decapitados. Ahí vimos miles y miles de víctimas cortada la cabeza, botados a río con su sangre, con sus huesos. Así pasó el desastre de estos criminales que vinieron a matar a la gente es este país tan tranquilo.

Hoy en día queridos hermanos para cumplir con la palabra de Jesús nosotros hemos sido expulsados, maltratados de nuestras tierras, pero Cristo está con nosotros; la virgen de Guadalupe en ese día del 12 de diciembre entró a la ciudad de Alepo, y fue un milagro la liberación de la ciudad de Alepo. Está virgencita que venero de todo mi corazón llegó y dio la luz, y la esperanza a la gente de Alepo el día 12 de diciembre del 2016, y ahí prometí a las mexicanos cuando vine en febrero, me regalaron la imagen de la virgen de Guadalupe, la llevé a mi Catedral, en Alepo ya está puesta, después que mi Catedral recibió un misil y fue derrumbada, la parte externa de la entrada de Catedral recibió un misil que derrumbó todo, y tardamos un año para restaurar la Catedral y gracias a Dios quedó muy bonita, y ahí está la virgen de Guadalupe metida en la pared principal de la Catedral.

Un día anterior el Arzobispado mío recibió otro misil en el tercer piso, estaba yo solo en el Arzobispado y no sé cómo yo me salve, la virgen de la Asunción me salvó, la patrona de Catedral, porque no me maté, por todo lo que era: tierra, bloques todo se cayeron encima de mí, yo no sé cómo salí vivo. Esa noche el 15 de julio cuando comenzó la guerra en Alepo. Imagínense ustedes qué tiempo tan fuerte pasamos durante 5 años, nos escondíamos detrás de la pared para no recibir un misil y quedaron muertos, fue un desastre. La guerra de Siria fue por el interés del hombre, fue muy fuerte y la gente sufrió tanto, ahora cómo devolver a las familias que se fueron fuera de la ciudad, ese será otro milagro cuando se termine la guerra y la gente vuelva a la serenidad y reine la paz.

Por eso le pido en esta santa misa de rezar por la intención de todos los que pusieron ayudan a nuestras familias en Alepo, la Fundación Pontificia, la iglesia necesitada se presentó durante la crisis y aseguró a todas las familias una cesta básica mensuales, agua potable, la medicina, las operaciones quirúrgicas toda la ayuda material para dejar a estas familias, que queden en el sitio que no salgan más. Ya perdimos más del 90% de nuestra población católica de Alepo, quedamos el 1%. No queremos que el medio oriente esté vacío de los cristianos, porque si se van los cristianos de medio oriente se acaba medio oriente, porque los musulmanes no pueden vivir sin los cristianos. Ahí vivimos como hermanos nosotros no hacemos distinción entre religión y otra, todos somos hijos de Dios, todos nos amamos el uno al otro, por eso Jesús nos enseñó de amar a nuestro prójimo, y cómo nosotros podemos dar un ejemplo delante del mundo, si no practicamos ese amor en un buen ejemplo que podemos presentar a nuestros hermanos los hombres.

Ustedes acá que viven en un país de cristiandad, de catolicismo, si no se aman uno al otro son falsos, nosotros tenemos que demostrarle a Cristo Jesús que somos sinceros hijos, que somos hijos de la iglesia, ahí donde está la dificultad, donde  está el desastre tenemos que demostrar nuestra fe, no negar nuestra fe, no negar nuestra relación con Jesús ni con la iglesia, al contrario, tenemos que demostrarle al mundo que somos cristianos de verdad, que ofrecemos nuestra vida a Cristo, nuestra sangre la derramamos por Cristo Jesús. Y muchos mártires que ofrecieron su vida en Siria y en Alepo ofrecieron su vida y no negaron su fe, y fueron matados, decapitados.

Queridos hermanos les pido rezar en esta santa Eucaristía por la intención de todos los mártires  que cayeron durante esta guerra en Siria, Alepo. Rezar por la paz en el mundo, para que no haya más guerras en ninguna parte del mundo. Que sea en occidente, en oriente, que seamos todos viviendo con simplicidad, con amor, con ternura para que el hombre no fabrique más armas para mandar a vender armas y matar uno al otro por medio de este medio de matanza.

Que el hombre sea un verdadero humano que no seamos como los isis que no saben nada de Dios, que solamente fueron comprados por pocos dólares para venir a matar a la gente de Siria. Qué culpa tienen los niños inocentes que fueron víctimas de esta guerra. Qué culpa tienen nuestras hijas, nuestros hijos que cayeron muertos durante la guerra en Alepo.

Pues así es el odio, así el rencor, así es el mal pensamiento que uno lleva dentro sí, si no se limpia por dentro nunca puedes llegar a luz y a la esperanza.

Pues en esta santa misa vamos a rezar para que Dios todopoderoso, nuestro Señor, nuestra Madre la virgen María oigan nuestra voces, nuestras súplicas y nos dan la oportunidad de renovar nuestra fe y de seguir como buenos cristianos. Que así sea.

Que Dios les bendiga.