COMENTARIO AL EVANGELIO DE HOY LC. 21, 12-19

Hermanos.

Vivir nuestra fe no es cosa fácil, porque es ir contra los valores del mundo, y muchos valores del mundo están en franca contradicción con nuestros valores. Por eso, es normal que sufrague la incomprensión, la persecución; y de alguna manera no se nos aplauda por dar testimonio de Cristo, sino más bien se nos persiga y se nos critique.

Y es parte, precisamente, de nuestra vida eclesial, ser perseguidos, ser mártires. Si Jesús, fue crucificado qué esperamos nosotros sus discípulos. Jesús, vino a salvarnos.

Así nosotros, en la medida que asumamos nuestra fe, incluso en medio de la contradicción del mundo, en esa medida vamos a ser mejores personas, pero vamos a ser un mundo mejor, vamos a ir sembrando ese reino de Dios.

Por eso, es importante que no dejemos de ser incoherentes: con lo que pensamos, con lo que sentimos.

Es cierto, hay que dialogar con los demás. Hay que aprender a respetar, a no imponer nada, porque si Dios respeta nuestra libertad, nosotros no tenemos porqué imponer a los hermanos nuestros propios criterios.

Pero una cosa es eso, y otra es que acabemos pensando en valores que van contra el evangelio.

Dijo Jesús:

hay que aceptar al pecador, pero hay que rechazar el pecado.

O sea, lo malo que hay en esa persona no podemos aplaudirlo, sobre todo porque el pecado siempre lleva a la muerte, siempre lleva a la desgracia de la misma persona que ejercita el pecado.

Por eso, debemos estar constantemente orando por nuestros hermanos y pidiéndoles que procuren vivir en el amor de Cristo, procuren ejercitar el perdón. Perdonemos a aquellas personas que nos ofenden, que nos critican, que nos persiguen. Perdonémosles, porque al final de cuentas no es el Espíritu de Dios que está en ellos, sino el espíritu del mundo.

Pero sepamos que el amor hacia ellos tiene que ser mucho más grande, tiene que partir del amor de Dios.

Los invito a asumir nuestra fe, a ser fieles de nuestra fe, porque a veces tenemos la tentación de claudicar, sobre todo en ciertos valores, en ciertos compromisos, en ciertos comportamientos.

No lo hagamos hermanos, mantengámonos firmes, porque tarde o temprano haremos más bien a esas personas que nos critican y sobre todo porque el reino de Dios se hará presente a través de nosotros.